
¿Qué es el Programa Memoria del Mundo?
El Programa Memoria del Mundo (Memory of the World Programme - MOW) es una iniciativa internacional propulsada y coordinada por la UNESCO desde 1992, con el fin de procurar la preservación y el acceso del patrimonio histórico documental de mayor relevancia para los pueblos del mundo, así como también promocionar el interés por su conservación entre los estados miembros.
De acuerdo a los principios inspiradores del Programa, el patrimonio documental mundial pertenece a todos, debe ser plenamente preservado y protegido y, con el debido respeto de los hábitos y prácticas culturales, debe ser accesible de manera permanente y sin obstáculos.

Objetivos
El Programa Memoria del Mundo tiene tres objetivos principales:
Facilitar la preservación del patrimonio documental mundial mediante las técnicas más adecuadas, lo cual se puede hacer prestando directamente asistencia especializada, promoviendo la formación, o bien redes de trabajo colaborativo.
Facilitar el acceso universal al patrimonio documental, mediante actividades consistentes en promover la producción de copias numeradas y catálogos consultables en Internet y en publicar y distribuir libros, CD, DVD y otros productos de manera tan amplia y equitativa como sea posible. Se reconocerán las restricciones legales y de otro tipo en materia de accesibilidad a los archivos, asimismo se respetarán las sensibilidades culturales.

Misión
Crear una mayor conciencia en todo el mundo de la existencia y la importancia del patrimonio documental, para lo cual se recurrirá, aunque no exclusivamente, a ampliar los registros de Memoria del Mundo y a utilizar en mayor medida los instrumentos y las publicaciones de promoción e información. La preservación y el acceso no sólo son complementarios, sino que contribuyen a la sensibilización, ya que la demanda de acceso estimula la labor de preservación. Se fomentará la producción de copias de acceso para evitar una excesiva manipulación de los documentos a preservar.
El Comité Consultivo Internacional (CCI) es el principal órgano que asesora a la UNESCO en la planificación y la aplicación de este Programa. Está formado por 14 miembros, que desempeñan sus funciones a título personal, designados por el Director General de la UNESCO y elegidos por su competencia en el ámbito de la protección del patrimonio documental. El Director General convoca una sesión ordinaria del CCI cada dos años.

DIH y Convención de la Haya de 1954
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) señala al Derecho Internacional Humanitario (DIH) como un conjunto de normas que buscan minimizar el sufrimiento y perjuicio en caso de conflicto armado, imponiendo obligaciones a los Estados partes de la Organización de Naciones Unidas (ONU), lo que no les permite desentenderse de las Convenciones y Protocolos firmados. Es parte del Derecho Internacional, el que regula las relaciones entre los Estados.
El CICR es una organización independiente y neutral que, además de ofrecer protección y asistencia humanitaria a las víctimas de conflictos armados y/o de otras situaciones de violencia, es el “guardián” del Derecho Humanitario Internacional. Aún así, no puede actuar como policía ni juez, pues esta obligación les corresponde a los Estados Parte de las Naciones Unidas.

Convención de 1954
La Convención de la Haya del 14 de mayo de 1954 es parte del DIH, estableciendo los compromisos de los Estados que la suscriben para proteger los bienes culturales en caso de conflicto armado, respetando el patrimonio cultural de la nación o naciones en conflicto. La Convención fue acompañada de un Reglamento y un Protocolo para la aplicación de los artículos.
Las disposiciones de la Convención de 1954 fueron mejoradas y complementadas mediante el Segundo Protocolo de la Convención de la Haya para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado del 26 de marzo de 1999.

Bienes culturales según la Convención de la Haya de 1954
Son los bienes muebles o inmuebles que tienen gran importancia para el patrimonio cultural de los pueblos. Entre ellos, monumentos de arquitectura, de arte o de historia, campos arqueológicos, las obras de arte y los libros
Estos bienes serán identificados por parte de los mismos Estados Partes de la Convención. En el caso de Chile, se está elaborando una lista tentativa a cargo del “Grupo Especial de Trabajo para la implementación de la Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y de sus Protocolos Adicionales”.

La Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales
El tráfico ilícito de bienes patrimoniales es la apropiación indebida, el robo, hurto y receptación, así como la importación y exportación ilícita de bienes patrimoniales. Estas prácticas causan en definitiva un daño irreparable a la memoria y el legado de un país.
El tráfico ilícito corresponde, generalmente, a transacciones complejas, en las que los criminales –la mayoría de las veces pertenecientes a redes organizadas- sustraen las piezas, y las exportan directa o indirectamente a países donde encuentran compradores que cancelan elevados precios por los objetos. Los perjudicados son museos, colecciones públicas y privadas, propietarios o poseedores legítimos, edificios religiosos, instituciones culturales y sitios arqueológicos en todo el mundo. Es un problema que afecta a todos los países por igual, ya sea porque sus territorios han sido víctimas de la extracción ilegal de bienes culturales, porque son sus receptores o por ambas circunstancias.

Es importante destacar que esta labor se materializa gracias al trabajo conjunto con otras entidades nacionales tales como el Servicio Nacional de Aduanas (SNA), Policía de Investigaciones de Chile (PDI) a través de la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (BIDEMA), Carabineros de Chile, el Ministerio Público a través de la Unidad Especializada en Lavado de Dinero, Delitos Económicos y Crímen Organizado (ULDDECO) y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Esta colaboración interinstitucional, que incluye el peritaje y la capacitación en la identificación de bienes patrimoniales, ha permitido un trabajo coordinado y ha facilitado la labor de prevención, fiscalización e investigación, de los delitos en contra del patrimonio cultural.

En junio de 2011 la Dibam creó la Mesa de Trabajo de Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales, con el objeto de contribuir a la consolidación de una estrategia nacional de lucha contra el tráfico ilícito de dichos bienes, mediante la consolidación, sistematización, profundización y proyección del trabajo en conjunto. Un ejemplo de ello es el XIV Seminario sobre Patrimonio Cultural, "Patrimonio en Peligro: Acciones para su protección", que se llevó a cabo el 25 y 26 de julio de 2012 y que buscó generar un espacio de diálogo y reflexión multidisciplinario entre las instituciones chilenas e internacionales presentes.
Los ensayos y entrevistas de algunos de los expositores nacionales y extranjeros fueron recopilados en una publicación que puede descargar en línea. También es posible ver las conferencias, mesas y entrevistas realizadas a los expositores en el canal Dibam TV de Youtube.